Quién me mandaría a mí cruzarme contigo aquel día.Quien me mandaría a mí empezar a tragarme todas esas promesas.
Quién me mandaría a mí empezar a sentir un vacío en la tripa cada vez que te veía.
Quién me mandaría tío...
Quién me mandaría a mí perder el norte.
Quién me mandaría a mí volver a verte.
Quién me mandaría a mí volver a caer.
De esta ya si que no salgo...
Ven y quítame este frío.
Y me besas en los labios, en el cuello, y me miras a los ojos.
Y me dejas caer sobre la cama, y me acaricias hasta las dudas.
Y me comes la cabeza, y te llevas el miedo,
y te vas, y luego vuelves,
y yo no sé que hacer.
Y llegas y lo desordenas todo,
y te vas sin recoger...
Y hueles a... (en realidad no sabría describir tu olor, pero si a lo que me incita, a reventarte el cuello a besos),
y tu voz es como música,
y tu espalda es como el papel y mis dedos como la pluma.
Compra una de ron, vamos a volver a emborracharnos, a ver si esta vez, con suerte, acabamos en tu portal.
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