domingo, 26 de mayo de 2013

Buscando en el norte las coordenadas que me lleven a tu cuarto.

Echo de menos tu sonrisa perdida en las cuatro esquinas de mi cama.
Los dos encerrados en estas cuatro paredes. 
Nuestros cuatro ojos creando la sinfonía perfecta.
Susurros, "no pares ahora", aún los tengo grabados. Te puedo asegurar, que no he vuelto a encontrar otras palabras que me volvieran a hacer temblar.

Nada que aportarte como musa. Ningún motivo para que vengas y me beses. Nada que pueda hacer que cambies de opinión, nada que haga que me crea tus 'te quiero'. 
Nada que valga la pena últimamente salvo tu risa a centímetros de la mía.
(me he dado cuenta de que necesito escribir, y si eso escribirte)

Ando por las calles en las que me cogiste de la mano, y me dicen que no han vuelto a echar de menos el marrón de tus ojos desde entonces.
Que vengas y me grites 'Vuelve', porque sin ti
estas cuatro esquinas me están asfixiando.
Por volver a verte sonreír debajo de mí.
Por volver a ver tus nikes a los pies de mi cama.
Por volver a tirar nuestras camisetas al parqué.
Por volver a oírte gemir.
Por volver a verte encima mía.

A saber dónde se esconde la persona que solía ser cuando sonreía mientras
nos temblaban las piernas.

Lléname (la copa) y bésame. Quítame estas ganas tan locas de...
Quiéreme, o por lo menos deja de enredarme.
Deja de hacer como si nada y mírame, que he venido a verte...
No escribo, te escribo.