Los dos encerrados en estas cuatro paredes.
Nuestros cuatro ojos creando la sinfonía perfecta.
Susurros, "no pares ahora", aún los tengo grabados. Te puedo asegurar, que no he vuelto a encontrar otras palabras que me volvieran a hacer temblar.
Nada que aportarte como musa. Ningún motivo para que vengas y me beses. Nada que pueda hacer que cambies de opinión, nada que haga que me crea tus 'te quiero'.
Nada que valga la pena últimamente salvo tu risa a centímetros de la mía.
Nada que valga la pena últimamente salvo tu risa a centímetros de la mía.
(me he dado cuenta de que necesito escribir, y si eso escribirte)
Ando por las calles en las que me cogiste de la mano, y me dicen que no han vuelto a echar de menos el marrón de tus ojos desde entonces.
Por volver a verte sonreír debajo de mí.
Por volver a ver tus nikes a los pies de mi cama.
Por volver a tirar nuestras camisetas al parqué.
Por volver a oírte gemir.
Por volver a verte encima mía.
A saber dónde se esconde la persona que solía ser cuando sonreía mientras
nos temblaban las piernas.
Lléname (la copa) y bésame. Quítame estas ganas tan locas de...
Quiéreme, o por lo menos deja de enredarme.
Deja de hacer como si nada y mírame, que he venido a verte...
No escribo, te escribo.
