Es bonito sentarse a esperarte, pero triste ver como no
apareces.
Suena egoísta, pero eras mío, y ahora mira…
Espero que por lo menos te cuide,
te haga temblar,
te de los besos más bonitos de esta estúpida ciudad,
te saque esa sonrisa sincera,
te haga sentir el más mínimo cosquilleo por la tripa,
te ponga la piel de gallina,
te haga feliz.
Espero que sepa llenarte, y que por lo menos te deje huella.
Espero que nunca lo pases mal por ella, porque como me
entere la reviento.
Espero que sepa hacer todas esas cosas que a mí no se me
dieron especialmente bien.
Pero sobre todo espero que te valore, que te valore lo que
yo no supe, porque vales más de lo que te he podido demostrar.
Más egoísta suena escribir esto a estas alturas de la
historia, pero quién no conoce aún mis idas y venidas ¿eh?
Espero que no llegues a leerme, sería un fallo más.
